Diabetes mellitus tipo 2
Prevención de la diabetes tipo 2
Al hablar de prevención en la diabetes tipo 2, como en
toda enfermedad crónica, hemos de reconocer la existencia de tres tipos: primaria,
secundaria y terciaria.
Prevención primaria
Abarca las medidas necesarias para reducir la incidencia
de la enfermedad, y suele estar basada en propiciar cambios de estilo de vida en la
población general, mediante la promoción de hábitos higiénico-dietéticos adecuados.
A la hora de abordar este tema es preciso tener en cuenta
que la prevención de la diabetes tipo 2 va pareja en muchos aspectos con la prevención
de obesidad, dislipemia, hipertensión arterial y complicaciones ateroscleróticas
(síndrome metabólico); de ahí su trascendencia sanitaria.
Prevención secundaria
Consiste en procurar un diagnóstico y tratamiento precoz
de la enfermedad con objeto de revertir o retardar su progresión.
El citado diagnóstico suele asentarse en la práctica del
correspondiente test de despistaje en las poblaciones de riesgo y la posterior
confirmación diagnóstica. Por lo que se refiere a la instauración de medidas
terapéuticas, en esta fase preclínica de la enfermedad, será preciso contemplar la
recomendación de nuevos hábitos dietéticos y la práctica de ejercicio físico junto
con la consideración del posible empleo de fármacos.
Prevención terciaria
Trata de evitar la aparición y desarrollo de
complicaciones específicas de la enfermedad (nefropatía, retinopatía, impotencia,
infarto de miocardio, insuficiencia vascular periférica y accidente cerebrovascular
agudo), así como las discapacidades derivadas del fracaso orgánico o tisular. Para ello,
junto a la terapéutica propia de la diabetes (dieta, antidiabéticos orales, insulina),
es imprescindible el oportuno tratamiento de las lesiones renales (control tensión
arterial, métodos de depuración extrarrenal), retinianas (fotocoagulación,
vitrectomía) y como es lógico el de los diversos factores de riesgo cardiovascular que
se suelen presentar asociados (hipertensión arterial, dislipemia, tabaquismo).
Medidas de prevención primaria
Dos aspectos a considerar al referirnos a los programas de
este tipo de prevención son los concernientes a la población objeto de estudio y a los
medios para conseguirla.
Con respecto a la población a tener en cuenta, ésta
puede ser la población general o bien un determinado grupo de personas con evidentes
factores de riesgo para desarrollar la diabetes.
Prevención en población general
Este tipo de prevención es muy apropiado para sociedades
con alta susceptibilidad a padecer la enfermedad.
La estrategia preventiva estará basada en fomentar un
estilo de vida sano, si es posible desde épocas precoces de la vida (ámbito escolar y
familiar), a través de la implantación de hábitos dietéticos correctos y de la
recomendación de realización de ejercicio físico; medidas ambas tendentes
fundamentalmente a evitar el desarrollo de obesidad, factor primordial desencadenante de
la diabetes.
En cuanto a la dieta, parece importante el papel de la
restricción calórica global a la hora de disminuir la incidencia de diabetes. Faltan
estudios amplios que ratifiquen los datos existentes sobre el posible papel protector del
uso de dietas pobres en grasas saturadas o ricas en fibra dietética soluble.
La efectivididad de los programas de ejercicio físico
parece incontrovertible. Así en EE.UU., el Nurses Health Study (1991), que siguió
durante ocho años a 87.253 enfermeras, el estudio llevado a cabo en 5.990 alumnos tras 14
años de seguimiento en la Universidad de Pensilvania (1991) y el Physicians Health Study
(1992)que controlaba a 21.271 médicos durante cinco años,comprobaron una evidente
disminución del riesgo relativo para desarrollar diabetes.
Prevención en individuos o grupos de alto
riesgo
Esta clase de prevención sería la lógica a establecer
en aquellas comunidades con baja o moderada susceptibilidad para padecer diabetes.
Entre los grupos de alto riesgo, en relación al
desarrollo de diabetes tipo 2, se encontrarían aquellas personas que presentan una
intolerancia glucídica, obesidad ó antecedentes de diabetes gestacional previa.
En sujetos con intolerancia glucídica (IG), la
administración de dietas hipocalóricas con disminución del porcentaje de grasas mejora
la insulinorresistencia y la tolerancia glucídica.
El ejercicio físico mejora la sensibilidad insulínica,
actuando a diversos niveles: flujo vascular, transportadores Glut-4, actividad
glucogenosintetasa muscular, etc. Se ha comprobado que cuando se realiza de forma
sistemática (programas de ejercicio) se reduce de maneras concluyente en los grupos con
IG la incidencia ulterior de diabetes.
La asociación de modificaciones dietéticas (dieta
hipocalórica y generalmente baja en grasas) y de ejercicio físico se acompañan de una
manifiesta mejoría de la resistencia insulínica y de la tolerancia hidrocarbonada,
conforme se deduce del examen de diferentes estudios prospectivos (DaQing,1995).
En las situaciones de glucemia basal alterada (GBA) o
intolerancia glucídica (IG), junto con las medidas higiénico-dietéticas ya referidas,
podrá en teoría considerarse la necesidad del uso de fármacos. En este sentido se viene
ensayando la administración de medicamentos que actúan ccrrigiendo potencialmente las
alteraciones fisiopatólogicas subyacentes al trastorno metabólico: fármacos
insulinosecretores (sulfanilureas), disminuidores de la insulinorresistencia (biguanidas,
glitazonas); así como fármacos que dificultan la absorción intestinal de glucosa
(acarbosa, miglitol).
El empleo de diferentes sulfanilureas se ha seguido de
resultados variables, y de difícil interpretación, dado el escaso número de pacientes
estudiados. Existen por otra parte determinados estudios que confirman la efectividad del
uso de metformina y de la acarbosa. Asimismo se ha objetivado como la troglitazona, al
tiempo que aumenta la sensibilidad insinsulínica, mejora la tolerancia glucídica en
personas con IG.
En la actualidad se encuentra en marcha un estudio
multicéntrico (STOP Study) con objeto de ver la efectividad de la acarbosa a largo de
tres años en la prevención del desarrollo de DM tipo 2 en 1.200 pacientes con IG.
Asimismo se está llevando a cabo en EE.UU. el Diabetes Prevention Program (DPP),en cerca
de 4000 pacientes con IG, en el que se trata de estudiar la prevención primaria de DM
tipo 2 mediante el empleo comparativo de modificaciones en el estilo de vida (dieta y
ejercicio) o administración de metformina o placebo.
Medidas de prevención secundaria
Tienen como objetivo el diagnóstico y tratamiento precoz
de la diabetes.
En cuanto al tratamiento precoz, en las fases iniciales
del desarrollo de la diabetes, las recomendaciones dietéticas y el ejercicio físico son
a veces suficientes para hacerla volver a la latencia, no obstante puede también
necesitarse el uso de fármacos que mejoren la insulinorresistencia o la secreción
insulínica.
A la hora de abordar el diagnóstico precoz de la diabetes
debemos recordar que dada la inespecificidad de sus síntomas, estos tienen escaso valor
indicativo. Recordemos también en este sentido,como por cada diabético conocido existe
uno desconocido y que el término medio entre la verdadera aparición de la enfermedad y
su diagnóstico viene a establecerse en unos dos a cinco años.
En cuanto a la población de riesgo a examinar,en orden a
llevar a cabo el despistaje de una diabetes tipo 2, es conveniente seguir las
recomendaciones de la ADA (1997) y efectuarla en:
- Todas las personas con Ž 45 años (con
resultado normal se repetirá el examen cada 3 años)
- Se realizará a edades tempranas o más
frecuentemente en:
Personas obesas (índice masa corporal >
27 Kg /m2)
Familiares diabéticos de primer grado
Etnias de riesgo (afroamericanos, hispanos,
americanos nativos...)
Mujeres con historia previa de diabetes
gestacional
Personas con hipertensión arterial (tensión
arterial > 140/90 mg./dl.)
Personas con niveles plasmáticos de HDL-colesterol <
35 mg./dl. o de triglicéridos > 250 mg./dl.
Glucemia basal alterada o intolerancia glucídica
previa
Existe controversia respecto a cuál debe ser la prueba de
despistaje a emplear en estos grupos de sujetos: glucemia basal o sobrecarga oral de
glucosa.
La ADA (1997) defiende el uso preferente de la
determinación de glucemia basal plasmática (8 horas mínimo de ayuno), ya que es más
rápida, fácil de realizar, más aceptable para el individuo, más barata y con mejor
reproductibilidad que la práctica de sobrecarga oral de glucosa. Cuando la valoración de
la glucemia basal en sangre venosa sea Ž 126 mg./dl., el test debe ser repetido
en día diferente para confirmar el diagnóstico. Ante resultados inferiores se aconseja
repetición del despistaje transcurridos tres años.
El diagnóstico de la diabetes gestacional, constituye en
la mayor parte de los casos el diagnóstico precoz de una "situación de
riesgo", en orden al futuro desarrollo de una genuina diabetes tipo 2. Este
diagnóstico se puede llevar a cabo siguiendo la estrategia de la ADA (American Diabetes
Association) (1997) o la del GEDE (Grupo Español de Diabetes y Embarazo) (2000) (Tabla
XIII).
TABLA
XIII. ESTRATEGIAS
DIAGNÓSTICAS DE DIABETES GESTACIONAL |
| |
Gestantes examinadas |
Test O´Sullivan |
Test diagnóstico |
| ADA (2000) |
1º Trimestre -gestantes alto riesgo *
2º Trimestre (24-28ª semanas)
-gestantes riesgo medio # |
Puede o no hacerse Si se realiza :
(+) glucemia 1 hr.>130 o
140 mg./dl. |
Sobrecarga oral glucosa (100 g.)
glucemia basal : 95 mg./dl.
" 1 hora: 180 mg./dl.
" 2 horas : 155 mg./dl.
" 3 horas : 140 mg./dl.
Sobrecarga oral glucosa (75 g.)
glucemia basal : 95 mg./dl.
" 1 hora: 180 mg./dl.
" 2 horas: 155 mg./dl.
Diabetes : = 2 valores |
| GEDE (2000) |
1º Trimestre - gestantes alto riesgo @
2ºTrimestre (24-28ª semanas)
- universal
3º Trimestre
-macrosomía ,polihidramnios
(embarazo) |
Se realiza (+) glucemia 1 hr. > 140
mg./dl. |
Sobrecarga oral glucosa (100 g.)
glucemia basal: 105 mg./dl.
" 1 hora: 190 mg./dl.
" 2 horas: 165 mg./dl.
" 3 horas: 145 mg./dl.
Diabetes: glucemia basal > 126 mg./dl. o > 2 valores |
|
* obesidad manifiesta, marcada historia familiar de
diabetes, diabetes gestacional previa o glucosurias
# edad > 25 años, obesidad, historia familiar
diabetes, alteraciones previas metabolismo hidrocarbonado, historia obstétrica
complicada, etnias de riesgo (afroamericanos, indios americanos, hispanos...)
@ edad > 35 años, obesidad (BMI > 30
Kg/m2 ), intolerancia glucídica o diabetes gestacional previa, historia
familiar diabetes, macrosomía , glucemia basal 100-125 mg./dl.
Precisamente, y en relación con la referida diabetes
gestacional, la prevención de la diabetes tipo 2 en este grupo de mujeres presenta
determinadas peculiaridades que a continuación exponemos.
Finalizado el embarazo de una diabética gestacional, en
alrededor del 10-20 por ciento de personas persiste la existencia de diabetes y/o
intolerancia glucídica, al tiempo que la propia diabetes gestacional puede recurrir en un
35-55 por ciento de casos en una próxima gestación. Se ha comprobado, por otra parte,
como a los 24 años de seguimiento de mujeres con diabetes gestacional previa la tasa
acumulativa de diabetes e intolerancia glucídica o de hijos macrosómicos alcanzaba
cifras de cerca del 75 por ciento.
Esta elevada tasa de desarrollo de DM2, a largo plazo,en
diabéticas gestacionales se ha tratado de relacionar con la presencia de determinados
factores predictivos: grado de intolerancia glucídica y menor respuesta insular
pancreática durante el embarazo, necesidad de insulinoterapia, momento de diagnóstico de
la diabetes gestacional, obesidad, autoanticuerpos anti-islotes pancreáticos (casos de
DM1), marcadores genéticos, edad, multiparidad, historia familiar de diabetes, diabetes
gestacional previa y macrosomía fetal.
La estrategia de seguimiento posparto de la diabetes
gestacional en relación con la prevención de la diabetes tipo 2, seguiría las
siguientes líneas:
*Evaluación a los 3-6 meses posparto, en ausencia de
lactancia, del metabolismo hidrocarbonado (sobrecarga oral de glucosa) y lipídico, así
como valoración del grado y tipo de obesidad (índice de masa corporal e índice
cintura-cadera) y de la tensión arterial.
- Las mujeres con el diagnóstico de diabetes serán
sometidas al correspondiente tratamiento.
- Las mujeres con tolerancia glucídica
normal se revisaran cada dos año y las portadoras de una GBA ó IG cada año. A todas
ellas se le harán las oportunas recomendaciones sobre hábitos dietéticos a seguir, así
como a la necesidad de realizar ejercicio físico. En los últimos años viene
planteándose el posible empleo de fármacos insulinosecretores o insulinosensibilizadores
en diabéticas gestacionales previas con IG posparto, si bien únicamente existen datos
preliminares al respecto.
| Sumario |