La osteoporosis es la enfermedad ósea metabólica
más prevalente de los países desarrollados. Cuando se analiza el número total de
fracturas parece que afectan casi por igual a ambos sexos, sin embargo, cuando se analizan
solo las fracturas osteoporóticas existe un claro predominio femenino. Los estudios
epidemiológicos realizados en mujeres de raza caucásica revelan que aproximadamente el
25 por ciento de la mujeres mayores de 65 años tendrán una o más fracturas vertebrales
a lo largo de su vida, cálculándose que toda mujer después de los 50 años acumula un
riesgo restante de paceder una fractura del 17 por ciento. Si nos atenemos a la
definición de osteoporosis y osteopenia en términos de medida de masa ósea por
densitometría, la osteoporosis afecta al 15 por ciento de las mujeres posmenopáusicas y
al 35 por ciento de las mujeres mayores de 65 años, y la osteopenia afectará al 50 por
ciento de las mujeres mayores de 65 años. En el varón la prevalencia de la fractura
osteoporótica es claramente inferior, estimándose que el riesgo de este tipo fractura a
lo largo de la vida de un hombre es del 13-20 por ciento. En el varón, la pérdida ósea
es más gradual por debajo de la edad de 65 años y según los últimos estudios
prospectivos es mayor que en la mujer después de los 70-75 años.
En España se ha estimado que la osteoporosis afecta a tres millones
de mujeres mayores de 50 años según un estudio europeo prospectivo de osteoporosis. Su
prevalencia en mujeres por grupos de edad sería: entre 50-60 años (17 por ciento), entre
60-70 años (35 por ciento) y en mayores de 70 años (52 por ciento). La incidencia anual
acumulada de fracturas no traumáticas es superior a 200 fracturas por 100.000 habitantes
con una razón de 3:1 (mujer/hombre).
Se ha estimado que la incidencia de fracturas de cadera en EEUU
pasará de 1,6 millones en 1990 a más de 6 millones en el año 2050, como consecuencia
del envejecimiento progresivo de la población.