La causa de la OICE es multifactorial y no escapa al normal
desarrollo de la osteoporosis posmenopáusica y senil. El uso de CE produce una reducción
de la formación del hueso y también un incremento de la reabsorción del mismo, lo que
conlleva a una pérdida muy acelerada por el aumento del espacio de remodelado óseo
(turnover elevado) y la falta recíproca de formación (desaclopamiento entre reabsorción
y formación).
La reducción sobre la formación ósea tiene que ver con la acción
directa del CE sobre el osteoblasto, reduciendo la síntesis de colágeno de los
osteoblastos prexistentes y bloqueando la transformación de los precursores de la línea
osteoblástica. También pueden modificar la respuesta que el osteoblasto tiene a la
acción de la PTH, citoquinas, factores de crecimiento y vitamina D. Los efectos
producidos sobre la reabosrción ósea están menos estudiados. Pueden alterar la
absorción neta intestinal del calcio, dependiendo de la dosis y el tramo intestinal que
se analice (deprime la abosorción a nivel duodenal y la aumenta a nivel colónico) y
produce pérdida de calcio por la orina (hipercalciuria inducida por CE). Como resultado
de la deplección plasmática de calcio se produciría la movilización del calcio del
hueso (aumentando la reabsorción) por un mecanismo que parece independiente de la PTH.
Los CE pueden alterar el metabolismo de la vitamina D y reducen la expresión del nº de
sus receptores tisulares. Por último, los CE alteran la función gonadal actuando como
inhibidores de las gonadotropinas hipofisarias y también directamente sobre el ovario, el
testículo y la glándula suprarrenal produciendo un descenso de los niveles tanto de
estrógenos y testosterona de origen gonadal como de androstendiona y estrona
suprarrenales, todo lo cual produce un estado de supresión hormonal que conduce a la
pérdida de hueso.
Tras el inicio del tratamiento con CE se desarrolla hipercalciuria y
pérdida ósea tan pronto como a las 8 semanas de inciado el tratamiento. El riesgo de
pérdida ósea aumenta con la dosis pero la forma de la curva dosis-respuesta no se conoce
con exactitud. La relación del riesgo entre tratamientos con altas dosis (>7.5 mg
prednisona/día) de corta duración (< 6 meses) y tratamientos con bajas dosis (<
7.5 mg/día) de larga duración (> 6 meses) no se conoce. Lo que sí parece cierto es
que el riesgo se eleva con la dosis total acumulada de CE recibida. La pérdida de hueso
se produce ya con dosis entre 5 y 7.5 mg/día de prednisona oral y también se ha
constatado con el empleo de CE inhalados.