La ejecución de programas de prevención se realiza
sobre la base previa de una planificación que requiere una información apropiada sobre
la magnitud del problema, que se obtendrá a través de una evaluación epidemiológica,
tanto en zonas rurales como urbanas. Se dispone ya de conocimientos suficientes y métodos
fiables para emprender, en el plano de la comunidad, una acción encaminada a prevenir la
fiebre reumática y la cardiopatía reumática crónica. Por consiguiente, los programas
deberán estar orientados prioritariamente a la prestación de servicios, y en su
ejecución se tendrán en cuenta los siguientes puntos:
1. Es necesario hacer hincapié en la localización de casos en las
poblaciones diana. La escuela desempeña un papel importante en la propagación de la
infección estreptocócica, pero también puede desempeñar una función considerable en
la lucha contra la infección. Cuando existen servicios de salud escolares, deben
utilizarse para identificar a los niños con signos de presunta fiebre reumática o
proceder a reconocimientos generales en colegiales que vivan en zonas con alta
prevalencia. Las actividades encaminadas a la detección de los casos, tratamiento y
profilaxis, seguimiento y educación sanitaria, tendrán que basarse en la atención
primaria de salud e integrarse en los servicios de salud ya existentes.
2. La profilaxis primaria, como medida de salud pública, es
difícil de conseguir y hasta puede resultar inalcanzable en muchos países en desarrollo.
Debe estudiarse la posibilidad de aplicarse, pero haciendo especial énfasis en la
necesidad inmediata de un programa activo de prevención secundaria, para prevenir las
recidivas de la fiebre reumática. La profilaxis antimicrobiana en masa es eficaz en
poblaciones en las que son epidémicas las infecciones faríngeas estreptocócicas. Esta
metodología puede estar indicada de manera ocasional en epidemias en población civil o
en instituciones, en especial si se presentan varios casos de fiebre reumática en unas
cuantas semanas. La administración intramuscular en masa de 1.2 millones unidades de
penicilina G benzatina a todos los miembros de la población afectada ha sido muy eficaz.
3. El apoyo de laboratorio es indispensable en los tres escalones
(primario, intermedio y nacional). Las técnicas de identificación de estreptococos deben
irse incorporando a los servicios de laboratorio ya existentes. Recientemente se han
perfeccionado técnicas sencillas para la detección rápida de los antígenos de los
estreptococos del grupo A. Su especificidad se sitúa en torno al 95 por ciento, aunque
los informes sobre su sensibilidad muestran grandes variaciones.
4. La evaluación es un aspecto importante de todo programa. Es
necesario organizar y utilizar desde el principio un sistema adecuado de información y
registro de datos, para permitir un seguimiento cercano de las actividades y evaluar los
procesos y la eficacia del programa.
Desde el punto de vista de la salud pública, es importante contar
con la posibilidad de inmunización activa con vacunas frente a los serotipos más
frecuentes de estreptococos del grupo A, para prevenir la fiebre reumática aguda y la
enfermedad cardíaca en determinadas poblaciones y en los países en desarrollo donde el
escaso acceso a la atención médica hace que sea muy difícil el control de las
infecciones estreptocócicas. Aunque hasta ahora las investigaciones no han ofrecido
resultados positivos satisfactorios, se han hecho avances considerables en la
purificación e inmunología de la proteína M (factor de virulencia estreptocócica que
retarda la fagocitosis de este microorganismo) la cual contiene epitopes
inmunodeterminantes que pueden conferir protección inmunitaria. Dale y Beachey han
señalado la posibilidad de elaborar una vacuna con una mezcla de pequeños péptidos, que
identificaron dentro de la molécula de la proteína M. Esta vacuna estaría encaminada a
proteger frente a varios serotipos. Han identificado también en esta proteína, epitopes
que comparten determinantes antigénicos con el tejido cardíaco, y han sintetizado
péptidos que pueden servir como vacunas efectivas en el futuro. Estos péptidos
(idénticos a los componentes de la proteína M) han sido capaces de inmunizar a animales
de experimentación y no han presentado reacciones cruzadas con la miosina. Esta
investigación y otras investigaciones en marcha son alentadoras para el futuro desarrollo
de una vacuna antiestreptocócica.