la banda miocardica ventricular


La Estructuración Del Miocardio Ventricular

A.- La disección de la banda.

     En primer lugar debe ser retirada la grasa del surco aurículo-ventricular, separar las aurículas de los ventrículos y seccionar la aorta y arteria pulmonar a dos o tres centímetros de su raiz. El corazón queda de este modo listo para su disección. Debe ser advertido que las figuras (de la 12 a la 20, ambas incluidas) de este apartado corresponden a respectivos fotogramas entresacados del filme que, en cinta de video, fué entregado a cada uno de los asistentes al antes mencionado Workshop de Alicante celebrado en Junio de 1995; y por tal razón, al ser extrapoladas de su original contexto quinético, algunas de ellas aparecen un tanto confusas.

fig12a fig12b fig13 fig14Tras despegar la aorta y pulmonar (fig. 12), adosadas entre sí en su primer tramo, e incidiendo a lo largo del surco interventricular anterior (con lo que son seccionadas unas fibras superficiales, las tildadas de aberrantes o envolventes que no van a ser descritas para evitar complicar la exposición del tema fundamental) es separada la pared libre del ventrículo derecho (fig. 13). Puede entonces ser observado el límite posterior de la cavidad ventricular derecha, representado por el fondo linear del ángulo diedro constituido por aquella pared y el tabique interventricular (fig. 14). El conocimiento de tal hecho anatómico, el supuesto por el límite posterior de la cavidad ventricular derecha, reviste especial interés puesto que indica dónde debe ser encontrada la trayectoria laminar, plano de deslizamiento o de clivage, cuyo seguimiento permite evidenciar la banda miocárdica ventricular.

Efectuando entonces una tracción, al empujar lateralmente hacia afuera a la pared libre del ventrículo derecho (fig. 15), queda al descubierto, en su primera parte, aquella trayectoria laminar, trayectoria conducente al trígono fibroso izquierdo que, a continuación, es escindido (fig. 16).

fig15 fig16

fig17

Tras retroceder, volviendo a la zona donde estaba el límite de la cavidad ventricular derecha, son separados dos planos musculares cuyas fibras, cruzadas en ángulo recto (fig. 17) por ser únas verticales y las ótras horizontales, conforman el tabique interventricular.
Donde termina por arriba la trayectoria laminar definida por la superposición de aquellos dos planos musculares, úno compuesto por fibras verticales y ótro por fibras horizontales, aparece el trígono fibroso derecho (fig. 18) que es escindido (fig. 19) como lo fué su homólogo, el izquierdo.

fig18 fig19

fig20La banda miocárdica ventricular es entonces extendida (fig. 20).

 

 

B.- La configuración de la banda.

     En resumen, el miocardio ventricular viene representado por unas fibras musculares cuyo conjunto, retorcido sobre si mismo a modo de una cuerda lateralmente aplastada, define, describiendo dos vueltas de espiral a lo largo de su recorrido desde la raiz de la arteria pulmonar a la raiz de la aorta, una helicoide mediante la cual quedan delimitadas dos cavidades, los llamados ventrículos derecho e izquierdo.

fig21En la figura 21 han sido esquemáticamente representadas, mediante una tira de papel, la disposición de la banda en el espacio y las vicisitudes arquitecturales determinantes de la delimitación de las cavidades ventriculares. Una de tales vicisitudes viene dada por la dobladura que presenta la banda en su centro (b de la misma figura) ; las razones determinantes de su aparición no son descritas por la profusa iconografía que requeriria su exposición.

a) Un modelo de silicona.

Con la finalidad de objetivar con una máxima fidelidad aquel plan arquitectural rector de la disposición enfig22 el espacio de todas y cada una de las fibras miocárdicas, fué llevada a cabo la confección de un modelo elástico de silicona (fig. 22). Su utilidad es manifiesta a nivel didáctico por suponer un fácil manejo, toda vez que permite un reiterado enrolle y desenrolle y, por tanto, obvia, al estudioso, disponer de una preparación anatómica, siempre de difícil manipulación, transporte y conservación (el modelo en cuestión puede ser solicitado a: MODELOS CS, S.L., Apartado de Correos nº 20, 03700 Denia, Alicante, España. Fax: 34 6 578 3082).

b) Una secuencia.

En la figura 22, A, B, C, D y E, aparecen, de arriba a abajo, un modelo de cuerda, una preparación anatómica y el referido modelo elástico de silicona. Son de este modo mostradas las sucesivas fases de la disección conducente a la evidenciación de la banda miocárdica ventricular, secuencia que representa el modo más idóneo para alcanzar el entendimiento del plan arquitectural rector de la estructura miocárdica. La utilidad del modelo elástico, manejable en cualquier momento y lugar para la reiterada reproducción de tales fases, cobra entonces todo su valor.

C.- La segmentación de la banda

     A fin de unificar criterios, en la designación de las diversas regiones del corazón, ha sido efectuada una división de la banda, basada en una serie de hechos anatómicos, mediante la cual son individualizados diversos segmentos en la misma, todos ellos con una propia y distintiva personalidad morfológica. La utilización del modelo elástico resulta, de nuevo, especialmente indicada para la evidenciación de las razones anatómicas por las cuales queda justificada aquella división.

a) Las lazadas.

fig23 fig24

Por la configuración helicoidal (figs. 22 A, 23 y 24), adoptada por la banda miocárdica ventricular, pueden ser distinguidas en la misma dos lazadas, la basal, representada en negro en la figura 23 C, y la apexiana, igualmente señalada en negro en el esquema D. Tales dos lazadas quedan delimitadas por tres referencias anatómicas : la raiz de la arteria pulmonar (a en la fig. 23 A y en la fig. 24 B; ver también la fig. 21 F), la dobladura central de la banda (b) y la raiz de la aorta (c).

La lazada basal discurre, pués (véanse las figs. 21, 23 y 24), desde la raiz de la arteria pulmonar (a) a la dobladura central de la banda (b) mientras la lazada apexiana queda definida por aquella dobladura y la raiz de la aorta (c).

b) Los segmentos.

A su vez cada lazada puede ser dividida en dos segmentos definidos, cada uno de los ellos, del mismo modo, es decir, por correspondientes hechos anatómicos.

En la figura 24 B ha sido señalada (d línea de puntos) la situación del surco interventricular posterior (PIS en la fig. 23 B), valle, coincidente con el límite posterior de la cavidad ventricular derecha (flecha de la misma figura), que divide la lazada basal en dos segmentos. El derecho (T en la fig. 24), constitutivo de la pared libre del ventrículo derecho (RFW), limita por fuera el orificio tricúspide mientras el izquierdo (M), que conforma la pared libre del ventrículo izquierdo (LFW), define por fuera el orificio mitral.

Dado que tales dos segmentos, el derecho y el izquierdo, corresponden a la pared libre de su respectivo ventrículo, ambos podrían ser reconocidos como los segmentos laterales.

Por su parte la lazada apexiana queda igualmente dividida en dos segmentos. Uno de ellos, que podría ser denominado descendente (f en la fig. 24 A y B), viene constituido por las fibras que desde la dobladura de la banda (b) descienden hacia el ápex en donde, reflejándose, retornan hacia la base configurando el segmento al que corresponde ser considerado ascendente (g).

El músculo papilar anterior (APM en la fig. 24 B), por hallarse en el centro de la lazada apexiana, asume el papel de frontera (línea de puntos) separando ambos segmentos, el descendente (f) y al ascendente (g). Así, pués, a un relieve, la montaña conformada por el músculo papilar anterior (APM) que divide a la lazada apexiana en dos segmentos, queda contrapuesta una depresión, el valle configurado por el surco interventricular posterior (d) que, igualmente, divide a la lazada basal en dos segmentos.

c) El tabique interventricular.

fig25Dado que el tabique interventricular viene mayoritariamente constituido por los segmentos descendente y ascendente (f y g, respectivamente, en la fig. 24), cuando efectúan su cruce al cerrar la lazada apexiana (fig. 25 A y B ; compárense tales dos esquemas con C y B, respectivamente, de la fig. 22), ambos podrían ser denominados los segmentos septales.

Quedan de este modo asignados unos nombres, particulares y genéricos (véase la tabla de la fig. 26), afig26 las distintas regiones del corazón que siempre resultará fácil recordarlos, y aplicarlos correctamente, si son tenidas en cuenta las razones anatómicas en las que ha sido basada la división de la banda.

 

Estructura y Función del Corazon
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